¿Qué sucede cuando el hambre no está en el cuerpo, sino en nuestra historia emocional?
El trauma deja huellas en nuestra relación con el cuerpo, con nuestras emociones y con la comida.
Hablaremos de desnutrición emocional: necesidades afectivas que no fueron suficientemente atendidas, heridas que, de diferentes maneras, seguimos intentando llenar.
¿Cómo reconocer esas heridas y empezar a sanar aquello que necesita ser atendido?
Una invitación a mirar el trauma desde la comprensión, sin juicios, y a descubrir nuevas maneras de relacionarnos con nosotr@s mism@s. Y lo más importante a comprender que hay salida.
No somos solamente nuestra herida, somos también la brillante solución que encontramos para sobrevivir a ella.
¡Te esperamos!

